El Monumento a la Revolución es un gran punto de referencia de la Ciudad de México y uno de los monumentos más reconocibles relacionados con la Revolución mexicana. Su estructura proviene del Palacio Legislativo que quedó inconcluso durante el Porfiriato y después fue transformado en monumento revolucionario.

El monumento fue rediseñado por el arquitecto Carlos Obregón Santacilia y también funciona como mausoleo de figuras importantes de la Revolución. Para estudiar, conviene relacionarlo con la Revolución, el antiguo proyecto legislativo inconcluso y su papel como espacio de memoria.