Francisco I. Madero fue un reformador político que desafió a Porfirio Díaz y ayudó a iniciar la Revolución Mexicana. Su lema, “Sufragio efectivo, no reelección”, pedía elecciones democráticas y el fin del largo control político de Díaz.

Madero llegó a la presidencia, pero fue derrocado y asesinado durante un golpe de Estado. Para estudiantes de ciudadanía, es una figura central porque representa el inicio democrático de la Revolución y la exigencia de que el poder político se limite mediante elecciones y reglas constitucionales.