El escudo muestra el nopal creciendo de una pequeña isla o roca en el agua. Esto remite al lago de Texcoco, el lago donde los mexicas fundaron Tenochtitlan. La Ciudad de México creció después en esa misma cuenca, sobre y alrededor del antiguo entorno lacustre.

Para quienes estudian, este detalle importa porque la bandera no trata solo de valores abstractos como la esperanza o la unidad. También señala un lugar y un relato de origen concretos: la fundación de Tenochtitlan en una isla del lago de Texcoco. Esa imagen conecta la bandera con la geografía y la historia del centro de México.