Francisco I. Madero desafió a Porfirio Díaz y se convirtió en figura central del inicio de la Revolución mexicana. Su lema “Sufragio efectivo, no reelección” pedía elecciones reales y el fin de la reelección presidencial repetida.
Madero fue presidente de 1911 hasta que fue derrocado y asesinado durante la Decena Trágica en 1913. Para estudiar ciudadanía, representa la oposición democrática a la dictadura.